Ejemplos de mitos sobre el deseo sexual


La sexualidad está nutrida de una serie de mitos o creencias erróneas difíciles de erradicar. Algunas de ellas son:

La capacidad y el deseo sexual de la mujer son menores que los del varón.
En realidad, las variaciones del potencial erótico responden básicamente a las distintas características histórico-culturales-sociales-personales y no a las diferencias de sexo.

La maternidad disminuye el deseo sexual.
En principio, en tanto no haya contradicciones médicas, durante el embarazo se puede mantener una vida sexual activa.Hay controversias acerca del aumento o disminución de la excitabilidad durante los distintos períodos del embarazo. Sin embargo, al segundo trimestre muchas mujeres hablan de un aumento de sus deseos sexuales, que algunas veces supera la excitación alcanzada antes del embarazo. Incluso los orgasmos tienden a ser más satisfactorios.

En una pareja, el sexo, con el tiempo, se vuelve aburrido.
El hastío sexual surge de otro tipo de hastío, fundamentalmente vital. La expresión sexual es otra dimensión de la pesonalidad y es por lo tanto otra forma de expresarse. Como toda forma de comunicación entre dos personas, lo que pongamos en la sexualidad reflejará los propios sentimientos e intenciones; estados de ánimo y gustos; fantasía e imaginación; recuerdos y expectativas. Si el sexo se vive de esa manera, recreándolo día a día, como se recrean sueños y esperanzas, es muy difícil que se vuelva aburrido.

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