Ejemplos de metales tóxicos

Algunos metales como el hierro, magnesio, cobre, zinc, etc., son esenciales para el buen funcionamiento del organismo humano. Otros, que no sirven a propósitos biológicos, presentan una toxicidad muy variable.
Vías de entrada: ingestión, inhalación y vía dérmica, depende de qué tipo de combinación (sales, compuestos orgánicos, etc.). En la industria la vía principal es la inhalación, luego la piel y por último la ingestión.
Las sales inorgánicas de metales pesados afectan principalmente al riñón, porque por ahí se excretan en la orina.

Cromo
Se usa en la fabricación de aceros inoxidables, cromatos, bicromatos, pigmentos, tintas, cerámicos, etc. Un uso extendido es el cromado de metales como el hierro.
El cromo es un elemento que puede tener dos, tres o seis valencias positivas. Los compuestos con dos y tres valencias (sulfato cromoso (2) y sulfato crómico (3)), tienen una baja toxicidad. Los compuestos de cromo hexavalente (anhídrido crómico Cr O3, ácido crómico, etc.) es altamente tóxico y corrosivo.
Los cromatos solubles como el del sodio tienen menor toxicidad que los cromatos insolubles como los del calcio, plomo, cinc. Estos últimos además son sospechosos de ser cancerígenos.
El cromo en estado puro no es tóxico.
El principal órgano afectado es la piel y las mucosas (dermatitis, úlceras de membranas nasales que pueden llegar a la perforación del tabique nasal, víceras del aparato respiratorio superior (laringe). Vía de entrada: cutánea y respiratoria.
La forma de intoxicación profesional es la crónica, también en ella se produce por acción tópica del ácido y de los cromatos, lesiones cutáneas, irritantes y caústicas, muy dolorosas.
Profilaxis: Buena ventilación de locales y evitar contacto con los baños electrolíticos. En la industria de los pigmentos se observa una mayor incidencia de cáncer de pulmón debido a cromatos insolubles de plomo y zinc. Recordar que hay pinturas antióxidas fabricadas con base de cromato de zinc.

Plomo y sus aleaciones. Saturnismo (Prototipo de una enfermedad profesional)
Entra en la obtención de aleaciones con el antimonio y estaño, en la fabricación de tetraetilo de plomo que es un antidetonante de las naftas. Se usa en la fabricación de baterías, pinturas, pigmentos (albayalde, minio, cerusa, litargirio). En la fabricación de cañerías de plomo, proyectiles, juguetes, etc.
Los obreros más expuestos son los dedicados a la tostación del mineral por los vapores que se desprenden.
El pigmento albayalde y la cerusa (carbonato de plomo), usado en la preparación de pinturas blancas producía la enfermedad profesional llamada ¨Saturnismo¨, en los pintores. Hoy día tales pigmentos fueron reemplazados por otros que son inocuos, como el bióxido de titanio u otros a base de zinc.
Vía de entrada: Inhalación de humos coloidales y de polvo. Los compuestos orgánicos se absorben por vía dérmica. También por vía digestiva que es importante. El transporte por la sangre se realiza unido a la membrana de los glóbulos rojos y se deposita en el esqueleto y dientes (90% del total).
Se presentan intoxicaciones agudas y crónicas. Estas últimas originan la enfermedad profesional llamada ¨Saturnismo¨.
El tetraetilo de plomo (TEL) produce intoxicaciones agudas graves con compromisos neurológicos severos que pueden llegar a la muerte.
La intoxicación crónica se presenta con cuadros de cólicos, mialgias, reumatismos saturninos y transtornos nerviosos. Los cólicos intestinales pueden llegar a ser intensísimos; los transtornos nerviosos: alucinaciones, delirios furiosos, insomnio, parálisis que afectan a los músculos extensores de la mano.
Cuando el organismo está impregnado de plomo, los enfermos presentan un tintre (Saturnino) pálido debido a la anemia y en los dientes, a lo largo de los rebordes gingivales, se forma un cordón apizarrado llamado de Burton.
También puede surgir crisis hipertensivas que tienden a transformarse a la larga en insuficiencia cardíaca. Otra manifestación de esta enfermedad es la gota saturnina.
Prevención: En la zona de fabricación debe existir una buena ventilación y aspiración de polvos. Los operarios deben higienizarse antes de comer, lavándose las manos, cara y boca. Conviene que tengan los cabellos cortos y uñas cortadas. En fábrica se deberá comer fuera de los lugares de trabajo, tal como lo exige nuestra legislación para todo trabajo industrial.
Lo más importante es que la legislación establezca la sustitución del plomo, donde sea peligroso, por otras substancias que no lo sean, como ya se indicó, por ejemplo, reemplazar el albayalde (pigmento blanco a base de plomo y bario), por otro inocuo como es el bióxido de titanio o el blanco de cinc.

Mercurio
Es el único metal líquido. La presión de vapor es suficiente para producir concentraciones peligrosas en el aire a temperatura ambiente cuando la exposiciones son muy prolongadas a través del tiempo. Este riesgo aumenta con la temperatura.
Con los metales forma amalgamas, se lo usa en instrumentos de control, en celdas electrolíticas para producir cloro y soda caústica, también en odontología. Forma sales inorgánicas y óxidos tóxicos (bicloruro de mercurio, sulfuro de mercurio, fulminato de mercurio, etc.). También integra composiciones de compuestos orgánicos usados como funguicidas (fungui = hongos).
La mayoría de las intoxicaciones tienen lugar cuando se trabaja con mercurio en caliente, así los obreros más expuestos son los que operan los hornos donde se elabora el mercurio y sus compuestos.
Vía de entrada al organismo: En la industria y minería es por inhalación. También se absorbe poco por ingestión, pero cuidado con algunas sales usadas como el cloruro mercúrico que es un tóxico potente.
Pueden producirse intoxicaciones agudas y crónicas. Las agudas, por inhalación, se presentan con tos, disnea, gusto metálico, náuseas, vómitos, diarreas y luego gingivitis, pérdidas de dientes y úlceras en la boca.
La toxicidad crónica, da lugar a una enfermedad profesional llamada Hidrargirismo o Mercuralismo presenta manifestaciones digestivas (estomatitis, dientes negros estriados, hinchazón de las glándulas salivares, fungosidades en las encías, inapetencia, vómitos, diarreas) y manifestaciones nerviosas (inquietud, angustia, temblor mercurial, irrascibilidad, falta de concentración mental, fatiga, insomnio, etc.).
Hay problemas renales, pues el riñón es el órgano crítico y por ahí se lo elimina principalmente como también por el hígado en la materia fecal.
Hay aspectos de esta enfermedad que no desaparecen aunque el enfermo se cure, como cierta dificultad al caminar o un hablar lento y monótono y en general se mantiene un entumecimiento intelectual.
Profilaxis: Todo el personal en contacto con mercurio tienen que ser examinado médicamente en forma periódica. Los que presenten signos de hidrargirismo serán separados del trabajo con mercurio lo más pronto posible.
Los obreros deben trabajar con máscaras, guantes y ropas especiales que lavarán frecuentemente.
Hay drogas que aceleran la eliminación por la orina.
Fósforo (Fosforismo)
Existen dos formas alotrópicas: Fósforo blanco, muy inflamable y tóxico y Fósforo rojo, mucho menos tóxico y poco inflamable.
Hasta 1898 el fósforo blanco se usaba para la fabricación de cerillas; en 1906 por recomendación de la Convención Internacional de Berna, se sustituyó totalmente el fósforo blanco por una pasta base de sesquisulfuro de fósforo y clorato de potasio. El sesquisulfuro funde a 142º C, no emite vapores a temperatura ambiente y tiene una toxicidad despreciable.
Actualmente se usa el fósforo en la fabricación de ferrosilicio para producir aceros especiales, electrodos, etc. También en la obtención de bronce fosforado, en pirotecnia, fosforencia y en la elaboración de productos químicos y algunos medicamentos. Una aplicación importante es la fabricación de fertilizantes fosforados, en proyectiles incendiarios y fumígenos. En substancias raticidas se usa el fósforo blanco.
Vía de entrada: Cutánea, respiratoria y digestiva, en ese orden de importancia.
Vías de eliminación: pulmonar, por las heces, orina y sudor.
Intoxicación aguda: Generalmente es un envenenamiento accidental.
En su fase inicial, varias horas después de absorbido el tóxico, surge sensación de ardor faríngeo con sed ardiente, náuseas, vómitos mucosos y biliares y por fin diarreas intensas, a veces sanguinolientas y cólicos intestinales. Este período dura de dos a tres días.
Sigue fase de remisión: durante veinticuatro a cuarenta y ocho horas, continúa fase de insuficiencia hepática: ictericia, hipertrofia del hígado, orina escasa, pulso arrítmico, hipertensión, lipotimia.
Pueden producirse hemorragias múltiples cutáneas o mucosas. Presenta también un síndrome nervioso, estado de somnoliencia, delirios y coma.
La muerte es la terminación habitual en la intoxicación aguda del fósforo y sobreviene del 3º al 8º día.
El fósforo actúa como un veneno del protoplasma; por su acción tóxica la albúmina pierde su afinidad natural por el oxígeno, éste destruye produciéndose más grasas, generando lo que se dio en llamar la degeneración grasosa del hígado, músculos y paredes de las pequeñas arterias que se rompen produciendo hemorragias abundantes de difícil coagulación porque el fósforo transtorna esa acción reparadora.
Intoxicación crónica: Se caracteriza por una necrosis especial de las mandíbulas; la necrosis fosfórica o mal químico es una fragilidad especial de los huesos, con fracturas espontáneas de la mandíbula y otras que consolidan mal, con una desmineralización del organismo. Se presentan enteritis crónica, nefritis, anemia, agotamiento terminal. En mujeres embarazadas hay gran predisposición al aborto.
La necrosis fosfórica, donde el hueso de la mandíbula supura indefinidamente, se extiende progresivamente, determinando graves mutilaciones de la cara. El reemplazo del fósforo blanco por un derivado no peligroso en la fabricación de las cerillas, ha generado una gran disminución de esta enfermedad, pues ésta actualmente sólo se produce excepcionalmente en obreros que se desempeñaren en algunas industrias donde se trabaja con substancias que contienen este elemento.

Arsénico: Enfermedad Arsenicismo
El arsénico puro no es tóxico. El arsénico oxidado (a veces por el sudor) y los ácidos arseniosos y arsénicos, los arsenitos, la arsenamina, etc., son tóxicos muy activos.
Substancias que contienen arsénico se presentan en la producción de pigmentos verdes, en algunos insecticidas para el ganado lanar, en fábrica de vidrio, en la fabricación de perdigones de plomo, etc.
Dentro de los pigmentos verdes con arsénico tenemos el arsenito de cobre, arseniato de cobre, el verde de Brunswich que es arsenito de cobre más sulfato de cal e hidrocarbonato de cobre.
Hay muchas industrias que usan productos que contienen arsénico a título de impurezas como las hullas arsenicales, fabricación de ácido sulfúrico partiendo de piritas arsenicales, etc.
Vía de entrada: Respiratoria, digestiva y cutánea. Como enfermedad profesional entra por la vía respiratoria. La digestiva es una intoxicación fortuita o criminal.
Los compuestos arsenicales son venenos energéticos, pero el arsenicismo profesional tiene menos importancia que el saturnismo o el hidrargirismo.
La intoxicación crónica, que es la profesional, presenta una sintomatología con transtornos digestivos, vómitos, diarreas, irritación de las mucosas como catarro rinofaríngeo, traqueobronquial crónico, gingivitis, manifestaciones cutáneas como urticarias, queratosis, caída del cabello, problemas renales, insuficiencia cardíaca con tendencia a los síncopes, transtornos psíquicos y sensitivos motores en forma de parálisis llamadas arsenicales con neuritis periféricas.
Existe un arsenicismo localizado profesional, puramente externo sobre la piel y mucosas externas.
Otros metales que producen intoxicaciones profesionales crónicas que se transforman en enfermedades profesionales son: antinomio, aluminio, cobre, cinc, estaño, bismuto, cadmio, cobalto, níquel, selenio, telio, titanio, manganeso, etc.


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