Ejemplos de Benchmarking

El benchmarking es un proceso sistemático y continuo para evaluar los productos, servicios y procesos de trabajo de las organizaciones que son reconocidas como representantes de las mejores prácticas, con el propósito de realizar mejoras.

El benchmarking es un enfoque que se concentra en los diferentes aspectos de los procesos. A partir de esto una organización es motivo de análisis o investigación sobre la base de la excelencia en los procesos y no solo por la excelencia de los productos o servicios.

Unos de los pioneros y principales impulsores del benchmarking a nivel histórico fue  Xerox, que lo hizo durante toda la década del ochenta estableciendo programas de capacitación formal y presentándole el concepto a otros por distintos medios.

A principios de la década del 90, la empresa japonesa Canon Inc. lanzo al mercado una fotocopiadora mediana a precio inferior a los u$s 10.000. En ese momento, esa cifra equivalía al costo de fabricación de una maquina similar en Xerox.

Los gerentes de Xerox cayeron en la tentación de justificar el precio irrisorio de la compañía nipona, acusándola de captar participación en el mercado fijando precios de dumping. Sin embargo en la intimidad de los despachos debieron admitir la realidad: los japoneses habían logrado ser más eficientes.

Frente a esta situación, Xerox decidió obtener información acerca de los productos y los procesos de sus mejores competidores. La estrategia funciono, ya que los costos operativos por unidad se redujeron a la mitad y los de inventario en dos tercios. Logro duplicar su participación en el mercado, pero decidió ir más allá. Desarrollo una “receta” de 10 pasos para lograr mejoras sustanciales en el rendimiento de todos sus departamentos y líneas de proceso, cuya clave era primero buscar y luego emular a las mejores practicas de la competencia, la industria o el mercado en general.

Se embarcó en una competencia “sin línea de llegada”, que hoy constituye un hito en la historia del benchmarking, una de las armas usadas en la cruzada para mejorar la calidad y, por ende, la competitividad.

Ejemplos de lo que se requiere para encarar un proceso de benchmarking:

  • Conocer la operación de la empresa y evaluar los puntos fuertes y débiles.
  • Conocer a los líderes de la industria y a sus competidores. Esto implica conocer también sus puntos fuertes y débiles.
  • Destacar los puntos fuertes de los líderes y tratar de alcanzarlos y superarlos.




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