Cómo redactar un informe

En la redacción de informes utilizaremos la lengua general y formal exclusivamente en su función informativa y será fundamental conocer profundamente el tema sobre el que vamos a escribir.

Una vez que hemos elegido el tema del informe, debemos consultar bibliografía específica. Reuniremos libros, datos, recortes de periódico, entrevistas, material audiovisual, y todo lo que nos sirva para completar nuestros conocimientos y avalar nuestras conclusiones. Si estamos acostumbrados a consultar datos en bibliotecas o centros de investigación, a saber pedir (para que nos den lo que necesitamos) y buscar (para llegar al lugar adecuado y encontrar la información precisa), toda esta etapa será mucho más fácil y rápida. En la tarea de reunir el material y hacer el fichado correspondiente, habremos comenzado a familiarizarnos con él, y será más sencillo determinar nuestro plan de exposición y recordar dónde está la
información que necesitamos a medida que la vayamos requiriendo.

Cuando hayamos reunido todo el material, realizaremos nuestro plan de exposición. Será nuestro mapa en la redacción del informe; lo que nos permitirá jerarquizar los diferentes aspectos de lo que queremos transmitir y disponerlos ordenadamente, sin olvidos ni repeticiones innecesarias. En el plan de exposición consignaremos las divisiones y subdivisiones del informe, el apoyo bibliográfico para cada una, aclaraciones que creamos importante incluir, tiempos o cantidad de espacio aproximados para cada fase del trabajo, y otros datos que nos faciliten la redacción de informe estructurándolo en introducción, desarrollo y conclusiones.

También debemos tener en cuenta que cuando presentamos un informe por escrito, hay algunos requisitos formales básicos. En primer lugar el texto debe presentarse mecanografiado. Esto no sólo facilitará su lectura, sino que aumentará la calidad de su presentación.

Trabajaremos sobre papel tamaño carta u oficio, blanco liso, mecanografiando sólo una cara de cada hoja a doble espacio. Si incluimos siglas o abreviaturas, colocaremos primero el nombre completo, al lado la abreviatura entre paréntesis y sólo en posteriores repeticiones podremos escribir directamente las siglas abreviadas. Por ejemplo: “La Organización de las Naciones Unidas (ONU), fue creada luego de la Segunda Guerra Mundial. Forman parte de la ONU los siguientes Estados miembros: …”

Los cuadros, mapas o estadísticas podrán incluirse intercalados con el texto o en forma de Apéndice final. En ese caso, referiremos cada parte del texto a los documentos pertinentes por medio de llamadas numeradas. Al final del informe, citaremos la bibliografía consultada, con todos los datos técnicos.
En caso de que hayamos dividido nuestro informe en capítulos o secciones, incluiremos un índice que permita la fácil localización de los temas por parte del lector.

En ficha de documentación, que suele ser de tamaño mayor, se consigna en forma objetiva y mediante citas, resúmenes y/o síntesis, la información obtenida de los libros consultados. Las citas deben ser textuales, sin alterar los conceptos del autor, respetando el entrecomillado y citando autor, obra y página.



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