Ejemplos de signos linguisticos

Un signo es una señal. Un profesor que entre al aula con una mano vendada nos da un signo de que se ha lastimado. Los signos significan, señalan; el hablante emplea los signos del lenguaje para señalar algo al oyente. Si queremos transmitir el concepto o idea emplearemos los fonemas ‘sol’. Si pronunciamos los fonemas ‘mesa’, el receptor pensará en la idea.

El signo tiene dos planos: el plano del material y el plano del contenido. Al plano material corresponden los aspectos físicos del signo; los que tienen que ver con lo material. Al hablar, el plano físico o material son los sonidos que se producen con nuestros órganos articulatorios (la sucesión de fonemas); cuando leemos o escribimos, el plano material es la sucesión de dibujos que llamamos letras. El plano material se llama significante.

El plano del contenido corresponde a la idea, el concepto que deseamos transmitir y se llama significado. Por ejemplo:

Árbol, Significado: concepto (vegetal leñoso, con tronco, ramas y más de 5 metros de altura. Significante: cadena de sonidos articulados (árbol).

El signo es la relación entre un significado y un significante. Supongamos que estamos en un país extranjero; tenemos hambre y quisiéramos comer pollo. Tenemos el significado, la idea o concepto; pero no tenemos signo porque nos falta el significante: ignoramos la cadena de sonidos, de fonemas que corresponde a esa imagen mental.

En nuestro código tenemos muchísimas palabras cuyo significado desconocemos. Desconocer el significado no implica ausencia de signo. Ninguna persona conoce todas las palabras del código; en estos casos no se trata de tener significante y no tener significado. Por ejemplo, la palabra prurito es un signo porque tiene un significante al que le corresponde un significado; si éste nos resulta desconocido, recurrimos al diccionario y nos enteramos que prurito es el nombre de una enfermedad de la piel.

El código es, entonces, un sistema de signos aptos para la comunicación y un conjunto de normas o reglas que fijan su empleo para que la comunicación sea efectiva (normas ortográficas, de puntuación, de construcción sintáctica).

Cuanto mejor conozcamos nuestro código, más posibilidades comprensión, comunicación y conocimientos tenemos.
Los signos lingüísticos no son ni las ideas ni las cosas. En la oración Mi amigo se fue al teatro, no están presentes ni un ser humano al que nos liga una relación amistosa, ni una edificación dedicada a la representación teatral, ni la acción de dirigirse a algún lado. Son elementos extralingüísticos, no están en la oración sino fuera. Lo que está presente en la oración son los signos lingüísticos que señalan a esos seres y acciones. Al construir nuestros mensajes hacemos alusión, referencia a ellos. El referente está constituido por las ideas y conceptos extralinguísticos con los que armamos nuestros mensajes a través de los signos del código.



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